Ingredientes y materiales necesarios:
Bizcocho de chocolate (el que más os guste)
Crema de mascarpone
Almíbar (yo lo hice con café y licor)
Cacao puro en polvo
Fondant para hacer la decoración.
Pulso inexistente como el mio
Preparación:
Una vez que tenemos todo preparado cortamos el bizcocho en tres planchas y las almibaramos.
Ahora toca rellenar con la crema de mascarpone entre las planchas de bizcocho.
Espolvoreamos cacao en polvo sobre la última capa de bizcocho.
Ahora viene lo más importante para que la decoración se te estropee:
Con un pulso inexistente como el mio cogeremos las flores o lo que hayamos preparado en fondant para la decoración.
En este momento ya podéis comenzar a ver como se os van a comenzar a despegar los pétalos, pero esto no es todo... ¡¡aún queda lo mejor!!
Cuando intentáis poner el fondant sobre la tarta... el cacao en polvo junto a tu pulso inexistente
¡¡acabaran de hacer el trabajo!!
Sí sí sí, por mucho que intentéis evitarlo, por mucho que intentéis limpiarlo con un pincel... hagáis lo que hagáis habréis conseguido cargaros la decoración que tanto os ha costado hacer para vuestra tarta.
Bueno anécdotas aparte y pese al coraje que te da después del tiempo invertido en la decoración, lo bueno que estaba hace que te olvides de esas manchas de cacao. A mis catadores no les importó y dimos buena cuenta de el.
Eva, o eres demasiado exigente o los demás no lo somos porque para mi, salió perfecta!!! osease, comible por los ojos y no te cuento por la boca!!! eso si que es que es un tiramisú y lo demás son cuentos ja ja ja...
ResponderEliminarGracias Marta!! Pero podría estar mejor, sin esas manchas de cacao!!
EliminarYo lo encontré exquisito, tanto en textura como el sabor! Como no acabo de entender lo del cacao no puedo comentar al respecto.muakssssssss
ResponderEliminarGracias Dolors!!
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